Madryn 2027: los nombres empiezan a caminar y la sucesión de Sastre abre el juego

Gustavo Sastre no puede volver a competir y la pregunta empieza a recorrer la política madrynense: ¿quién viene después? Ricardo Sastre aparece naturalmente en el tablero, Hernán Tórtola construye desde la obra pública provincial, Daniel Laudonio conserva el antecedente de 2023 y Carlos Zonza Nigro busca instalar una discusión sobre empleo, producción y desarrollo.

miércoles 23, septiembre 2026

En política, los casilleros vacíos duran poco… y en Puerto Madryn hay uno que, aunque todavía falte para 2027, todos empiezan a mirar: el sillón que deberá dejar Gustavo Sastre.

Sin posibilidad de buscar otro mandato consecutivo, la sucesión municipal empieza lentamente a ordenar nombres, movimientos y conversaciones. Algunos ya fueron candidatos. Otros gobernaron. Algunos construyen desde la gestión. Y también están quienes empiezan a preguntarse si después de tantos años de discutir nombres no llegó el momento de discutir qué Madryn viene después.

Nadie largó oficialmente. Pero varios ya están calentando…

El apellido que aparece primero

Cuando se habla de la continuidad del proyecto político que gobierna Puerto Madryn, hay un apellido imposible de esquivar: Sastre. Y si Gustavo no puede continuar, Ricardo vuelve inevitablemente a la conversación.

Fue intendente, vicegobernador de Chubut y actualmente preside el Club Social y Deportivo Madryn, protagonista de la Primera Nacional y cada vez más cerca de las grandes discusiones del fútbol argentino.

Su relación con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, tampoco pasa inadvertida porque el fútbol argentino también es poder.

La incógnita es otra: si Ricardo realmente tiene ganas de volver.

En los pasillos de la política madrynense hay quienes aseguran que no está desesperado por regresar al ejecutivo. Y sería entendible. Ya gobernó la ciudad, ocupó la vicegobernación y actualmente encontró otro lugar de construcción y relaciones. Pero una cosa es no tener desesperación y otra muy distinta es bajarse. Sobre todo cuando el desafío político de los hermanos Sastre será conservar el control de una ciudad que gobiernan desde 2011.

Ahí aparece además una relación determinante: la que construyeron con Ignacio Torres. Según publicó Diario Jornada, Provincia y Municipio avanzaron en una denominada “reparación histórica” para Puerto Madryn que rondaría los 65 mil millones de pesos, producto del histórico desfasaje en la coparticipación.

El entendimiento Torres-Sastre existe y tiene traducción política y económica. El pequeño problema es que dentro del gobierno de Torres también crece un madrynense que quiere jugar.

Tórtola: obra pública y candidatura en construcción

Hernán Tórtola dejó de ser solamente el secretario de Infraestructura de Chubut y de a poco empezó a transformarse en un nombre político. Es uno de los funcionarios con mayor exposición dentro de un gabinete provincial en el que Ignacio Torres administra con bastante celo quién crece, cuánto crece y hasta dónde.

Tórtola tiene algo elemental para cualquiera que quiera disputar una intendencia desde la gestión: obras para mostrar. La finalización de la Doble Trocha es probablemente la medalla más importante que intenta colgarse el funcionario provincial, pero no la única.

En Puerto Madryn también viene poniendo su nombre alrededor de la Circunvalación, el nexo cloacal oeste, ampliaciones de redes de gas, mejoras eléctricas, intervenciones educativas, infraestructura para el Hospital Andrés Isola y proyectos vinculados al desarrollo portuario.

A eso se sumó la pavimentación de la Ruta Provincial 42 hacia El Doradillo. “Son obras que vienen siendo solicitadas desde hace tiempo y que tienen un impacto directo en la calidad de vida de los vecinos”, sostuvo recientemente Tórtola en declaraciones a Diario Crónica.

El escenario deja una contradicción interesante. Tórtola es el hombre de Torres para crecer en Madryn. Pero Torres mantiene, al mismo tiempo, un acuerdo político con los Sastre.

Mientras nadie tenga que elegir, funciona. El problema comenzará cuando haya que cerrar una candidatura porque si Ricardo decide volver y Tórtola mantiene sus aspiraciones, el gobernador tendrá delante una pequeña ecuación: sostener al aliado que ya tiene o habilitar al dirigente propio que viene construyendo.

Todavía falta. Y en política, cuando falta mucho, todos pueden convivir.

Laudonio: los votos de 2023 y un juego todavía abierto

En ese tablero tampoco puede desaparecer Daniel Laudonio. Su candidatura de 2023 tuvo una particularidad: apareció tarde y, aun así, terminó segunda.

El escrutinio definitivo le dio 16.440 votos, el 29,28%, frente a los 21.110 votos y 37,60% obtenidos por Gustavo Sastre. La diferencia fue importante, pero Laudonio consiguió instalarse como la principal alternativa electoral de aquella elección.

Ahora enfrenta otro desafío: 2027 no será 2023. Cambió Juntos por el Cambio, cambió la configuración provincial y también cambió la relación entre Torres y los Sastre. Laudonio mantiene vasos comunicantes con ese universo político, aunque también viene explorando conversaciones más amplias.

Por allí aparecen esas mesas cada vez más habituales de la política chubutense donde pueden sentarse, entre parrillas y buenos vinos, peronistas desencantados, radicales inquietos, libertarios, independientes y dirigentes que todavía prefieren no ponerse ninguna camiseta. Una amplitud interesante para conversar. Bastante más difícil será descubrir qué proyecto común puede salir de semejante diversidad.

Laudonio, por ahora, escucha y se mueve. Su activo sigue siendo aquel resultado de 2023. Su incógnita es dónde, cómo y con quién intentará ponerlo nuevamente en juego.

Zonza Nigro y la idea de una nueva etapa

El cuarto nombre que empieza a moverse es Carlos Zonza Nigro. Tiene una diferencia política respecto de los anteriores: se referencia dentro del peronismo. Fue ministro de Turismo de Chubut,  politólogo, ex candidato a viceintendente y con vínculos construidos durante años con sectores empresariales y productivos de Puerto Madryn, empieza a ensayar una construcción con vistas a 2027.

Por ahora, su estrategia parece pasar menos por anunciar una candidatura y más por instalar algunos temas. Uno es el empleo, dado que hace pocos días planteó en el programa El Resto es Bijouterie que una mayor participación de proveedores madrynenses dentro de las grandes empresas que operan en la ciudad podría traducirse en más trabajo local.

“Más proveedores de Madryn resultaría en más empleo, pero hay que gestionar”, advirtió. La discusión apunta a cuánto de la actividad industrial, pesquera, portuaria y turística termina generando oportunidades para empresas y trabajadores de la propia ciudad.

Pero Zonza Nigro también empieza a introducir otro concepto: Puerto Madryn creció, pero perdió protagonismo dentro de la discusión provincial.

Ahí intenta colocar la idea de una nueva etapa. Una ciudad que discuta empleo y producción, pero también qué peso quiere recuperar dentro del Chubut que viene. Dentro de un peronismo que deberá ordenar su estrategia para 2027, Zonza Nigro empieza a caminar con agenda propia.

Cuatro nombres y un tablero que empieza a ordenarse

Así empieza a dibujarse el mapa. Ricardo Sastre representa la continuidad de un apellido que gobierna Puerto Madryn desde 2011, pero llega a 2027 con una novedad política importante: el sastrismo ya trabaja abiertamente junto a Ignacio Torres y forma parte de las conversaciones para construir un frente más amplio.

Hernán Tórtola pertenece directamente al corazón de la gestión provincial. Tiene obra pública para mostrar, exposición creciente y ya dejó trascender sus intenciones de construir una alternativa para la ciudad.

Es decir: Sastre y Tórtola hoy comparten una misma fotografía política, aunque mañana podrían pretender el mismo sillón. Ahí estará una de las contradicciones más entretenidas de 2027.

Daniel Laudonio tiene una relación menos lineal con ese esquema. Se mueve entre conversaciones con distintos sectores en momentos en que la política chubutense parece haber descubierto una particular fascinación por las mesas donde las identidades partidarias se vuelven cada vez más difíciles de distinguir.

Y Carlos Zonza Nigro aparece desde otro lugar: el peronismo. Busca instalar una agenda alrededor del empleo, el desarrollo productivo y una idea que probablemente empiece a escucharse cada vez más: recuperar protagonismo provincial para Puerto Madryn.

La diferencia no es menor porque tres de los nombres que aparecen en la conversación tienen, con distintos grados y matices, puntos de contacto con el esquema político que Torres intenta consolidar en Chubut. El cuarto empieza a construir desde la vereda peronista. Eso tampoco significa que el PJ tenga resuelto su tablero. Juan Pablo Luque, José Glinski y Dante Bowen forman parte de una discusión provincial que inevitablemente terminará condicionando los acuerdos locales.

Esa pelea vendrá después… y en Madryn, el reloj ya empezó a correr. Todavía nadie largó oficialmente, pero todos se están moviendo. Quizás esa sea la primera certeza rumbo a 2027: la sucesión de Gustavo Sastre ya no tiene un solo camino y Puerto Madryn empieza, lentamente, a discutir qué etapa quiere abrir después de los 15 años de sastrismo.

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